En los últimos años, las casas modulares están alzándose como una opción cada vez más elegida por parte de los ciudadanos a la hora de buscar adquirir una vivienda. De manera que han pasado de representar una opción marginal a una alternativa real para muchas personas. Si quieres conocer cuáles son las ventajas que presentan las casas modulares frente a las tradicionales, a continuación te ofrecemos un pequeño resumen.
En términos de coste final, es bastante probable que, bajo las mismas condiciones de calidad, superficie y equipamiento, el coste de una casa modular sea inferior al de una casa tradicional. No obstante, no es el precio inferior el principal beneficio, sino el hecho de que sea un coste cerrado. Todos hemos oído hablar en alguna ocasión de casos en construcción tradicional en los que el presupuesto inicial acaba incrementándose hasta un 30% más por imprevistos, ampliaciones o retrasos. Por lo que tener control sobre el presupuesto es una garantía muy apreciada por parte de los compradores. Puedes echar un vistazo a los modelos ofrecidos en Moodul.
Otra ventaja de este tipo de construcción es la eficiencia en el proceso productivo. La razón es que al construir en fábrica, los procesos se optimizan. Un factor que permite disminuir los residuos de material y evitar sobrecostes o retrasos causados por malas condiciones meteorológicas. Lo que también puede incidir a su vez en un menor coste final del proyecto.
En cuanto al tiempo empleado, no hay mucha disputa posible, al ser la construcción modular bastante más rápida que la tradicional. De hecho, esta reducción de plazos puede ser superior al 50%. Por un lado, en la edificación tradicional, los pasos a seguir son: se tramitan las licencias, una vez concedidas se inicia la cimentación en parcela, posteriormente se levanta la estructura y se realizan los cerramientos, posteriormente se trabajan las instalaciones y se culminan los acabados.
Por otra parte, en la modular mientras se tramitan las licencias y se inicia la cimentación, paralelamente la casa se está construyendo en un entorno cerrado. De manera que cuando la licencia es concedida y la cimentación está realizada, los módulos llegan a la parcela y el trabajo de ensamblaje apenas dura unos días. Finalmente, en unas semanas se realizan las conexiones de suministros y los remates finales. En definitiva, una mayor rapidez en este último tipo de construcción que permite entregar viviendas en un plazo de 6 a 8 meses.
Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que el terreno debe estar situado en una zona urbanizable o urbana, en el que la normativa local permita la construcción de viviendas y que cuente con acceso a los suministros básicos como agua o electricidad. También es relevante realizar un estudio del tipo de suelo en el que se analicen atributos del suelo como su resistencia o su composición y así saber cuál es el tipo de cimentación más eficiente y recomendable.
Para concluir, el beneficio fundamental de la construcción de casas modulares frente a las tradicionales es su mayor velocidad, control y eficiencia al realizarse en fábrica y ensamblarse en el mismo sitio.