Las alfombras son mucho más que un elemento de decoración en los hogares. Son piezas que ayudan a transformar ambientes, reducen el ruido estético, actúan como aislante térmico en temporadas de bajas temperaturas, aportan calidez, así como personalidad a cada estancia. Asimismo, también tienen la funcionalidad de proteger el suelo, especialmente en aquellas zonas de mayor actividad de la casa y cuando estamos ante superficies delicadas como azulejos cerámicos o tarimas.
No obstante, más allá de sus beneficios como elemento aislante y de protección, la utilización de la alfombra adecuada puede ayudar a delimitar y marcar espacios en las habitaciones y también a dar amplitud visual en zonas más pequeñas o recargadas. Pero debido a la gran variedad de estilos y diseños que se pueden encontrar en el mercado actual, no resulta fácil seleccionar una alfombra. Para ayudar a buscar lo que deseas, puedes entrar en entrealfombras.com y encontrar más de 25.000 piezas disponibles, de todos los estilos y materiales posibles. Entre los diferentes estilos ofertados se encuentran los siguientes tipos de alfombras: las persas con estilo oriental que aportan mucha personalidad, las artesanales pakistaníes, las populares Kilim ligeras y muy fáciles de mantener, las alfombras de seda que destacan por su gran calidad y las versátiles alfombras de lana disponibles en todo tipo de diseños.
Cómo seleccionar la alfombra adecuada
En cuanto a la hora de decantarnos por un modelo, deberemos tener en cuenta que efecto queremos conseguir con su incorporación a una de las estancias de nuestro hogar. De manera que si lo que anhelamos es aportar amplitud y luminosidad será recomendable seleccionar alfombras lisas en tonos neutros y claros y de tamaños más amplios, pero si deseamos aportar un toque de personalidad y originalidad a una zona más aburrida o que pasa más desapercibida, la mejor opción será optar por una pieza con estampados étnicos más atrevidos y coloridos. Aunque si no nos convence ninguna de estas dos alternativas, otra posibilidad sería elegir una alfombra con motivos geométricos que pueda añadir volumen y carácter sin resultar demasiado estridente.
Respecto a los materiales, si hay uno predominante a lo largo de la historia es la lana. Es necesario recordar que desde finales de la Edad Media y hasta principios del siglo XIX, la lana era un símbolo de riqueza y, por lo tanto, un material muy cotizado para confeccionar prendas y textiles para el hogar. Por lo que adquirir una alfombra de lana es añadir a nuestra casa un testimonio de la artesanía de los últimos siglos, más allá de la sensación de elegancia que aporta y la calidad que ofrece este material duradero y resistente a las manchas.
Por último, es esencial tener en cuenta que en ambientes de gran movimiento, especialmente con niños y mascotas, las alfombras lavables a máquina pueden resultar la opción más inteligente para soportar el desgaste diario. Aunque es recomendable no lavar con gran frecuencia las alfombras para alargar su duración o limpiar las manchas puntuales sin necesidad de lavarlas enteras.