Denuncian estereotipos en enfermería respecto al tratamiento de pacientes

En las últimas semanas, una captura de pantalla de una página perteneciente a un libro de texto muy consultado “Enfermería: un enfoque basado en conceptos para el aprendizaje” comenzó a circular en las redes sociales. El pasaje revelador, que se enmarcaba en el título “Enfoque en la diversidad”, pretendía enseñar a las enfermeras cómo comprender las respuestas de sus pacientes al dolor.

En él decía lo siguiente: “Los árabes / musulmanes no pueden solicitar medicamentos para el dolor sino agradecer a Alá por el dolor si es el resultado de un procedimiento médico curativo”. Los nativos americanos “toleran un alto nivel de dolor sin solicitar analgésicos”. cuando admiten que necesitan anestésicos, prefieren las drogas que han sido bendecidas por los chamanes.

Es deducible que la protesta online fue rápida. Tanto en Twitter, Facebook y Amazon, los usuarios condenaron al libro de texto y calificaron al editor  como obsoleto, ofensivo, racista. En menos de 24 horas, la editorial se disculpó.

Pero, el tema de los estereotipos étnicos en medicina merece algo más que un escándalo de un día. En este escándalo, fueron varios los estudiantes de enfermería, los que comenzaron a twittear pasajes igualmente tóxicos de otros libros de texto. 

Uno de los clichés más arraigados, aunque menos apoyados, es que los afroamericanos son inusualmente resistentes al dolor. Ese estereotipo proviene ya del siglo XIX, cuando los médicos aseguraron a los dueños de los esclavos que a las personas negras realmente no les importaban las terribles pruebas físicas que padecían.

En un estudio de 2016 de la Universidad de Virginia, un equipo de psicólogos examinó las creencias de los médicos y enfermeras acerca de las diferencias biológicas entre razas y exploró cómo esas suposiciones falsas contribuyeron a la prescripción sistemática de analgésicos para pacientes negros.

La editorial prometió revisar todo el plan de estudios, pero este pasaje fue solo un ejemplo de un problema endémico. Por lo que, eliminar los pasajes racistas de los libros de texto de medicina es como tratar un síntoma, en lugar de la enfermedad.

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