La pandemia ha supuesto un antes y un después en nuestras vidas. A cada persona le ha afectado de una manera y a un nivel distinto, pero a todos nos ha robado algo de nuestro día a día. Muchas personas han perdido su empleo o ha cambiado su manera de trabajar, todos hemos reducido nuestras actividades de ocio y nuestras reuniones sociales, la comunidad educativa se ha enfrentado a grandes cambios y problemas, el personal sanitario ha tenido que sufrir duras experiencias y el sector hostelero y de la restauración vive una gran crisis económica con un futuro bastante incierto.
Pero si hay una área que se haya agravado durante estos meses más allá de la economía y la propia salud física, esa ha sido la salud mental. Puesto que la pandemia ha generado consecuencias psicológicas a raíz de la propia incertidumbre, el miedo y el confinamiento que ha conllevado. En algunas ocasiones, esta circunstancia ha generado problemas mentales nuevos en personas, mientras que en otras ha agravado los ya existentes.
Asimismo, es más probable que los grupos de personas más afectadas sean las más vulnerables. Es decir, las personas enfermas y sus familiares, el personal sanitario que está en primera línea viviendo y sufriendo la pandemia, las personas discapacitadas, aquellas que presentan problemas económicos y sociales, así como todas las que pertenecen a los grupos de riesgo de la propia enfermedad.
Por ello, ahora es más necesario que nunca acercar y posibilitar la atención psicológica a todas esas personas que lo necesiten. En este aspecto, una manera de hacerlo en tiempos de confinamiento puede ser a través de un psicologo online.
Y es que hay iniciativas como Inpsique, la primera plataforma de psicología online desarrollada con el apoyo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que cumplen con todos los requisitos sanitarios para ofrecer una terapia online de calidad. Un servicio que ha sido diseñado a partir de las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, la experiencia de los profesionales, la investigación científica y la normativa europea.
De esta manera, para poder comunicarte con un profesional médico especialista en salud mental tan solo necesitarás disponer de un objeto tecnológico con webcam y conexión a internet como puede ser un smartphone, un ordenador o una tablet. En cuanto a los horarios de atención, el equipo se puede adaptar a las necesidades de cada persona y se encuentra a disposición de los pacientes en una extensa franja horaria.
Los profesionales sanitarios que trabajan de forma online ofrecen ayuda para superar todo tipo de dificultades como pueden ser problemas de convivencia, ansiedad, fobias, depresión, rupturas sentimentales, trastornos de la alimentación, duelos… así como llevar a cabo diferentes tipos de terapias con metodologías contrastadas y un enfoque integral.
Por supuesto, con este servicio de psicología online la confidencialidad de los pacientes está asegurada, además de contar con el valor añadido de no ser necesario el traslado hasta una consulta o centro médico. Un extra que puede llegar a ser fundamental con las limitaciones de movimiento que sufrimos.